Sin embargo, son tiempos difíciles y no puedo permanecer indiferente ante ello. Hoy mas que nunca, los seres humanos tienen que entender que, independientemente del país que hayamos nacido, que hablemos diferentes idiomas, que profesemos distintas religiones o que nuestros rasgos físicos no sean iguales; nos une el hecho de compartir un hogar, nuestro planeta. Razón por la cual, como raza humana tenemos la obligación de respetarla y de respetarnos nosotros mismos, somos ciudadanos del mundo.

Crónicas desde Japón por robetabi

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA