(Artículo publicado el 23 de mayo del 2021 en mi desaparecido blog robejapan.blog)

Sobre la exposición: «Nikkeis Latinoamericanos en Japón»
¡Hola Amigos! … Y el pasado sábado 24 de abril mientras desayunaba, mi esposa me comentó que había visto en Facebook una convocatoria para asistir a una exposición virtual por Internet, estaba publicado en el muro de Revista Latin-a, y ya quedaba poco menos de media hora. Así que terminé mi desayuno, cogí mi iPad, me sumergí en Internet y me registré tal cual estaba en el aviso a través de la Plataforma Zoom y … listo! Ya estaba adentro. Eran las 10 de la mañana.
La exposición era sobre los «Nikkeis Latinoamericanos en Japón» organizado por la School of Journalism del College of Social & Behavioral Sciences of The University of Arizona, siendo la moderadora la Sra. Jessica Retis Ph.D. y teniendo como expositores al Sr.Alberto Matsumoto (Profesor y Consultor), la Sra. Roxana Oshiro (Comunicadora Social) y el Sr. Carlos Watanabe (Promotor Social). Los expositores, además de ser nikkeis (nombre con el que se designa a los emigrantes de origen japonés y a su descendencia), son tres miembros reconocidos de la Colonia Latina en Japón.
El profesor Alberto Matsumoto es un profundo conocedor de la sociedad japonesa, Licenciado en Relaciones Internacionales en Argentina, Traductor, Catedrático Universitario y Director General de la Consultora Idea Network. La Sra. Roxana Oshiro es una Comunicadora Social (conduce y dirige un programa de Radio llamado Latin-a y una revista con el mismo nombre) y es Directora de la Comunidad Latina de Hyogo. Y por último el Sr. Carlos Watanabe (quien emigró a Japón siendo un niño) y labora en la Municipalidad de la ciudad de Iwata en la prefectura de Shizuoka, brindando información a los extranjeros además de dirigir la página Shizulatinos en FB.
La exposición virtual se hizo por internet a través de la plataforma zoom y duró una hora y minutos, tal como estaba programado. Empezó el Sr. Alberto Matsumoto, luego la Sra. Roxana Oshiro y al final concluyó el Sr. Carlos Watanabe.
Los expositores apoyaron su ponencia con la presentación de unos cuadros explicativos, yo voy hacer uso de algunos de ellos para ilustrar esta publicación, teniendo por supuesto las autorizaciones respectivas de cada uno de los expositores.
De la exposición virtual voy a coger los aspectos mas relevantes y a comentarlas exponiendo mis propias opiniones. Y al final sacaré algunas conclusiones, empezamos …
Exposición del Sr. Alberto Matsumoto

Inició la exposición el Sr. Alberto Matsumoto destacando “los 30 años de historia de la inmigración latina a Japón (desde 1990) constituyéndose en la tercera comunidad Nikkei mas grande del mundo con 250,000 latinos”, apoyándose en la información pública de Migraciones de Japón. Para tu conocimiento, es bueno indicar que la primera comunidad nikkei es la que está en Brasil, la segunda es la que está en los Estados Unidos y la tercera en Japón.
En esta oportunidad, Matsumoto sensei no se extiende en su disertación sobre el motivo de esta masiva migración a Japón y aquí voy a contextualizar esa situación … vamos a ubicarnos.
En enero de 1989 fallece el emperador Hirohito dando por finalizada la era Showa, siendo sucedido por su único hijo y príncipe heredero Akihito, él es el nuevo emperador dando inicio a la era Heisei. En Japón se inicia un proceso de modernización, el auge constructor se intensifica y el ímpetu industrial y comercial de las empresas niponas, se incrementa. Se evidencia la necesidad de “mano de obra”.
Los nikkeis ven con simpatía al país de sus ancestros y deciden probar suerte viajando a Japón a trabajar con contratos temporales renovables; mientras que al otro lado del mundo en Perú, en julio de 1990 sale elegido presidente por primera vez un descendiente japonés Alberto Fujimori (issei), quien tiene que gobernar un país en bancarrota y sumido en un conflicto interno sangriento.
Japón mira con entusiasmo y cautela la situación peruana y decide flexibilizar las leyes de migración, ofreciendo el visado de trabajo a todos los descendientes nipones y sus respectivas familias hasta la tercera generación (sansei), favoreciendo con esta medidad no solo a los nikkeis peruanos sino a todos en general. Paralelo a ello se amplían las becas de estudio a personal calificado y egresados universitarios con un buen nivel de idioma japonés. Familias nikkeis latinas emigran a Japón.
Pero no solo los nikkeis verdaderos viajan a Japón, también lo hacen los nikkeis de «papeles», es decir aquellos que sin tener ninguna ascendencia japonesa fueron adoptados por familias nikkei, contrajeron matrimonio con un o una nikkei o sencillamente fraguaron documentación para serlo, contando por supuesto con la complicidad del caso … La cosa es que todos ansiaban lo mejor para su familia y trabajar en Japón era una excelente oportunidad, no importaba los medios.
La mayoría de estos Nikkei que a partir de ahora los voy a llamar latinos en el sentido amplio de su definición, tenían en su mente trabajar un tiempo y regresar a su país de origen y continuar la vida que dejaron, contando para ello con el dinero ahorrado en tierras niponas. A estas personas se les llama en japonés dekasegi.
Y es precisamente esta manera de pensar, una de las razones que explica a mi parecer el poco deseo de querer aprender el idioma japonés o nihongo (“para qué si al final voy a regresar a mi país…”, “Japón es para los japoneses” y otras frases parecidas), se resisten a pagar impuestos, no quieren pagar el seguro de Salud y menos la jubilación. Quieren ahorrar lo mas que pueden.
Pero pasa el tiempo y no viajan, empiezan a crear nuevos lazos de afecto y sentimiento, deciden formar nuevas familias, quieren empezar de nuevo desde cero. Y se ven en la responsabilidad de atender sus nuevos compromisos y a los que están al otro lado del mundo o sencillamente no hacen ni uno ni lo otro.
Diría a manera personal que, la jornada diaria de trabajo y nuestra forma de vida nos impacta en la cara cuando empezamos a criar a nuestro hijos y nos damos cuenta que la fábrica no es nuestro hogar y nuestra casa no es solo un lugar para dormir y descansar.
Pasamos al momento de las definiciones, ¿quiénes somos? ¿qué queremos? ¿seguimos siendo dekasegi? ¿qué vamos a hacer? … ¿Quién no a estado en ese dilema? ¿Qué familia no a estado en esa encrucijada? Creo que todos. La manera en que resolvemos esos problemas y sus soluciones, va a depender de nosotros mismos y de nuestro entorno familiar. No hay formula mágica, ni camino correcto eso lo define cada uno de nosotros.
Bueno, volvamos con la exposición de Matsumoto san, el manifiesta que “mas del 70% tiene la residencia permanente” (es decir que los dekasegis – emigrantes – se convierten en inmigrantes, empezando a echar raíces, a tener arraigo en Japón) “adoptando algunos la naturalización», es decir se naturalizan japoneses, se convierten en ciudadanos japoneses … Le preocupa también el alto indice de divorcio y nacimiento de hijos fuera de matrimonio (casi un 30% al igual que en Sudamérica). Y cerca del 50% los muchachos no ingresan al koko (la escuela secundaria superior), pero sin embargo «se incrementa el número de jóvenes latinos que terminan una carrera universitaria o terciaria e ingresan al mundo laboral de Japón”.
En el siguiente cuadro, Matsumoto san señala algunos aspectos importantes, que debemos de reflexionar:

Para terminar, Matsumoto san afirma con alegría y se puede decir con orgullo, que “la segunda generación de latinos en Japón, con buena formación, pueden llegar a las mejores universidades y luego ofrecer sus capacidades en todo ámbito. Es lo que el Japón necesita y puede ser muy valorado”.
Al final hace de su exposición Matsumoto san hace una diferenciación precisa de los Nikkei: «Los nikkei de Japón son ante todo latinos y nacionales del país donde nacieron. Muchos se educaron en Japón y son diferente a los nikkei que viven en América Latina. Tienen otras habilidades y formas de expresión pero pueden ser un importante complemento para fortalecer los vínculos entre ambas partes.»
Exposición de la sra. Roxana Oshiro

La Sra. Roxana Oshiro es una nikkei peruana, emigró a Japón en 1991 y mientras residía en la ciudad de Kobe es sorprendida por el Terremoto de Hanshin-Awaji en enero de 1995. Allí es testigo en carne propia de la dificultad de los latinos en comunicarse con sus pares japoneses, debido a la diferencia del idioma y las costumbres; sin embargo, le conmovió el alto grado de solidaridad humana de los japoneses frente a un desastre natural de esa envergadura.
Ese acontecimiento marca su vida, es así que en el año 2000 decide establecer la Comunidad Latina de Hyogo integrada por japoneses y latinos, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de vida de la comunidad hispanohablante y lograr su integración en la sociedad japonesa promoviendo el intercambio y la aceptación mutua. La Comunidad Latina de Hyogo es reconocida por las autoridades de Hyogo y de la ciudad de Kobe.
Pero Oshiro san también dirige la revista y el programa radial latin-a desde el 2005, razón por la cual la convierte en una Comunicadora Social reconocida. Ya sea en la palabra escrita o hablada, ella y todo el Grupo Humano que la acompaña abre una ventana a la Comunidad Latina en Japón.
Veamos en este cuadro el alcance de la Revista Latin-a en Japón:

La revista mensual Latin-a es un ejemplo de promoción social, difundiendo en sus páginas información de interés a la Comunidad Latina en Japón. Con mas de 15 años de publicación continua y 12 mil ejemplares distribuidos por todo Japón, demuestra la voluntad y la perseverancia de aquellos que tienen ese valor humano que es la empatía y nos convierte en Ciudadanos del Mundo.
Exposición del Sr. Carlos Watanabe

Y la última exposición la hace el Sr. Carlos Watanabe quien nació en Perú y es uno de los jóvenes que integran la segunda generación de latinos en Japón, cuando llegó era solo un niño y tuvo que asimilarse rápidamente al sistema educativo japonés, razón por la cual domina con facilidad el nihongo y por supuesto el español. El es funcionario de una empresa contratista, que ofrece sus servicios a la Municipalidad de la ciudad de Iwata (Prefectura de Shizuoka), en el Departamento de Atención a los Extranjeros.
El trato diario con los problemas y la falta de información de los extranjeros residentes de la ciudad de Iwata y su población latina de manera preferencial, lo motiva a formar la Comunidad Shizulatinos teniendo «como misión, servir de puente entre la comunidad latina y japonesa, transmitiendo lo mejor de ambas culturas e impulsando el desarrollo de las mismas».

Esto y el hecho de haber experimentado en primera persona el brusco cambio cultural, lo compromete y le hace un referente cuando habla sobre «La segunda generación y los retos que tienen los latinos en la Sociedad Japonesa».
Siendo las 11 de la mañana y unos minutos mas, del sábado 24 de abril del 2021 termina esta exposición. La Sra. Jessica Rettis agradece la participación de los expositores y del público virtual. Poquísimas preguntas para un tema que da para mas, pero el tiempo apremia.
Mis conclusiones
Las tres exposiciones son valiosas en datos y en experiencia de vida y constituyen una importante contribución para entender el proceso migratorio latino en Japón.
Esta migración latina a Japón, se vuelve especial porque Japón es un país ÚNICO, si no hablas japonés y no respetas sus costumbres, se hace difícil la vida.
Y al no saber el idioma japonés somos presa fácil de ENGAÑO (por parte de empresas o personas inescrupulosas) o EQUIVOCACIONES.
Si no sabemos japonés, limita nuestras posibilidades y nos encierra en una burbuja.
La jornada laboral en Japón es agotadora, casi siempre manual y repetitiva, decimos que «no hay tiempo» para estudiar ni para «pensar». Pero es URGENTE definir nuestros objetivos personales y familiares. Es bueno conversar con nuestros hijos, con nuestros padres. Debemos de consultar y buscar siempre la mejor información sobre este país.
Al momento de emigrar a Japón, traemos todo lo bueno y lo malo de nuestra forma de vida, creemos que los japoneses deben de cambiar y tienen que aceptarnos así como somos; cuando en realidad es al revés, somos nosotros los que debemos de cambiar respetando sus costumbres sin perder nuestra esencia, solo así podemos asimilarnos a la sociedad japonesa y ser reconocidos por ella.
Con mucho cariño y bastante respeto:
Roberto Watanabe
Ciudadano del Mundo residiendo en Japon
Nagoya 23 de mayo del 2021
